Dinero
La moneda marroquí es el dirham (MAD), que se divide en 100 céntimos, con billetes de hasta 200 MAD y monedas de 1, 2, 5 y 10 MAD. Es una moneda restringida: no puede sacarse del país ni conseguirse en el extranjero, pero es bastante estable, sin grandes fluctuaciones en el cambio. El euro y el dólar son las divisas más fáciles de cambiar.
Los cajeros automáticos son la forma más fácil de conseguir dinero, y suelen aceptar Visa, MasterCard, Cirrus y Maestro, entre otras. El límite diario habitual para retirar suele ser de 2.000 MAD. Si te alojas en Merzouga o en los pueblos del desierto de Erg Chebbi, para sacar dinero de un cajero tendrás que acercarte a Rissani, Erfoud o Errachidia. Conviene llevar siempre algo de efectivo —nunca en el bolsillo trasero— para el día a día, y una pequeña reserva de emergencia en billetes pequeños de euros. Las tarjetas de crédito se aceptan en los lugares turísticos, aunque con un recargo habitual del 5%; lo ideal es viajar con una combinación de tarjeta de crédito, de débito y algo de efectivo. Al llegar al desierto de Erg Chebbi, también puedes cambiar moneda en la oficina de Correos (la Poste) de Merzouga, o en algunos hoteles de la zona. Las propinas forman parte de la vida marroquí: no son obligatorias, pero unos dirhams por un buen servicio siempre se agradecen.
Comunicaciones
No tendrás problemas para mantenerte conectado durante tu estancia. La red de telefonía móvil llega hasta los pueblos más recónditos; lo más práctico es comprar una tarjeta prepago local. El prefijo para llamar a Marruecos es el 00212. En Merzouga encontrarás la oficina de Correos abierta de lunes a viernes, de 8:00 a 15:30h. Casi todos los alojamientos turísticos de Erg Chebbi ofrecen wifi, y también hay cibercafés en Merzouga y Hassilabiad; la Oficina de Información Turística ofrece wifi gratuito para cualquier consulta durante tu estancia.
Idiomas y vocabulario básico
En Marruecos se habla árabe y tamazigh (bereber), aunque también podrás comunicarte en francés y, en muchos lugares —sobre todo en Tánger, Tetuán o Chefchaouen—, en español. El tamazigh lo habla cerca del 40% de la población marroquí, con varios dialectos según la región: el rifeño en el norte, el tamazigh centro-oriental y el tachelhit en el suroeste.
Algunas palabras útiles en árabe marroquí: sí (naam), no (la), gracias (shukran), por favor (min fadlik), hola (salam aleikum), buenos días (sabah al-jair), ¿cuánto cuesta? (shhal), no entiendo (la efham). En tamazigh: sí (ih), no (la), gracias (tanmirt), hola (azul), buenos días (sabah al-jair), ¿cuánto cuesta? (shhal).
Salud y seguridad
Marruecos es un destino fácil: viajar hasta aquí no exige más precauciones que en tu propio país. Lávate las manos con frecuencia, pide que te abran las botellas de agua delante de ti y evita el hielo; como en cualquier parte del mundo, los males de estómago suelen venir del agua o de alimentos poco cocidos. Si viajas al desierto de Erg Chebbi, el hospital más cercano está en Errachidia; hay un pequeño dispensario en Hassilabiad y un centro de salud en Merzouga. Guarda siempre fotocopias de tu documentación y ten a mano los teléfonos de emergencia. Como en cualquier viaje, lo más sensato es llevar los objetos de valor cerca del cuerpo: la seguridad de los turistas es aquí una prioridad.
Documentación
El pasaporte debe estar en vigor, y es aconsejable que le queden más de seis meses antes de caducar. Los ciudadanos de la mayoría de países de Europa y América —incluidos España, México, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Estados Unidos y Canadá— no necesitan visado para estancias turísticas de hasta tres meses, que se puede prorrogar en la Oficina de Extranjería.
Clima
Se puede visitar Erg Chebbi durante todo el año, aunque lo mejor es el invierno y la primavera, con un clima templado de día y frío por la noche. En verano los días son muy calurosos, con temperaturas que rozan los 50°C; conviene salir de excursión de madrugada o al atardecer. Noviembre es temporada de lluvias, y es también cuando crecen los lagos estacionales de la comuna de Taouz, un espectáculo natural digno de ver.